Uno de los momentos más destacados para cualquier peregrino que completa el Camino es el de visitar la catedral de Santiago, dar una abrazo a la estatua del santo, asistir a la misa de los peregrinos y quizá, si tiene suerte, ver volar el botafumeiro.

Sin embargo, los peregrinos que hagan el Camino durante estos meses deben estar prevenidos, ya que debido a las obras de restauración de la catedral, algunas de estas experiencias no serán posibles.

En efecto, desde el pasado 28 de enero, las misas y servicios religiosos en al catedral se han trasladado a otras iglesias de la ciudad. Concretamente, la misa diaria del peregrino se ha trasladado a la iglesia de San Francisco, cerca de la plaza de Obradoiro (a unos 300 m.). Esto significa que el botafumeiro tampoco funcionará durante estos meses.

Nótese que esto no significa que la catedral esté cerrada. Ésta sigue siendo visitable, por lo que los peregrinos podrán seguir entrando en ella, así como visitar la cripta, admirar el Pórtico de la Gloria y visitar el museo. La única visita cerrada de la catedral es el recorrido por las cubiertas. La entrada a la catedral deberá hacerse por la Puerta de Platerías, en la fachada sur de la catedral (en el lado de la Fonte dos Cabalos).

Según los responsables de la catedral, se espera que esta situación dure unos 12 meses. Para más información:

 

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